
Enfundado ya en la ropa de trabajo del Eibar, Ansotegi se entrenó de forma activa, mostrando las ganas y la ilusión por jugar que ha ido acumulando en los últimos seis meses, en los que apenas ha dispuesto de 179 minutos en los dos compromisos coperos que la Real disputó ante el Las Palmas.
Se le vio fino y en forma pese a que probablemente le falte el ritmo de competición que aportan los partidos, pero dados los problemas defensivos que han causado las lesiones de Pantic y Ramis, tampoco sorprendería que fuera incluido en la lista de convocados para el Calderón y que jugase de salida.
Pese a que su llegada se produjo a última hora, lo cierto es que el fichaje de un central se antojaba imprescindible para afrontar la segunda vuelta del campeonato con mayores garantías en la retaguardia, una línea azotada por las lesiones. Ahora mismo, Mendilibar se encuentra con que Ramis sigue ultimando el proceso de recuperación de la lesión muscular que sufrió en el derbi de San Mamés, la tercera del balear desde que dio comienzo la competición.
A ello se le suma la rotura fibrilar que padece Aleksandar Pantic, cuyo alcance definitivo no se conocerá hasta hoy. De esta forma, el técnico solo disponía del argentino Dos Santos, que no atraviesa por su mejor momento de juego, y de Ekiza, que ha protagonizado actuaciones cuestionables en los pocos partidos que ha participado en el presente ejercicio.
Más complicado lo tendrá Radosevic para abrirse paso en el equipo, toda vez que en su demarcación juegan Escalante y Dani García, hasta ahora intocables en el esquema de Mendilibar. Sí es posible que disponga de minutos sueltos en caso de lesión de alguno.

