
Cara y cruz para Fontás y Nolito, los dos lesionados del Celta en este momento. Mientras el gaditano cuenta ya los días para poder reaparecer, la lesión de Fontás se ha complicado y, a la espera de las pruebas que se le realizarán la próxima semana, peligra para el lo que queda de temporada.
El catalán, de baja desde noviembre, sufre una recaída en su tendinosis/tenosinovitis en el Aquiles izquierdo. La idea es que pase por quirófano para solucionar sus problemas y que esté de baja entre seis y ocho semanas, lo que le supondría perderse lo que resta de temporada, tal y como ha indicado el jefe de los servicios médicos del Celta, el doctor Juan José García Cota. Sin embargo, le queda una última posibilidad de evitar la interveción: la semana que viene tiene previsto desplazarse a Suecia para ser examinado por un especialista en tendones, ahí se decidirán los pasos a seguir. El tiempo de baja, no obstante sería similar ya se elija o no el tratamiento conservador.
Bien diferente es la situación de Nolito, de baja desde mediados de diciembre por una rotura fibrilar parcial del tendón del recto anterior muslo derecho. Aunque en un primer momento se estimó que su regreso se produciría a mediados de enero, su vuelta se ha ido aplazando y Cota ha explicado esta mañana que ha sido el propio doctor el que ha desaconsejado hasta el momento que volviera a los terrenos de juego. La situación ha cambiado y, ante la mejora experimentada en los últimos días, el facultativo ha adelantado que la próxima semana podrá incorporarse con normalidad al grupo, siempre y cuando no surga algún contratiempo o se produzca un retroceso como ya ha ocurrido anteriormente.

