
Posiblemente uno de los onces más imprevisibles de la jornada lo encontremos en la alineación de Marcelino. El técnico es conocido por modificar su once cuando el equipo entra en periodos de competición europea o Copa Del Rey y tras el partido ante el Nápoles, el escuadrón B amarillo está preparado para saltar al campo por varias razones.
El resultado de la ida ante el Nápoles.
Un 1-0 es un resultado favorable, pero no decisivo. La eliminatoria está ajustada y los jugadores que fueron titulares este jueves deberán repetir en Italia.
El cansancio
Jugar ante el Atlético requiere unas condiciones físicas óptimas. Aunque el nivel de los Rukavina, Marín, Pina y compañía estén por debajo de los que conforman el once de gala, es aconsejable no forzar a los que acumulan minutos para evitar más lesiones que entorpecerían los planes del técnico.
La ventaja respecto al quinto puesto
El objetivo del Villarreal esta temporada es entrar en puestos Champions. Cierto es que ganar al Atlético les permitiría acercarse al podio de los tres primeros, pero la prioridad es Nápoles y la distancia con el Sevilla, el quinto de la Liga, es de 8 puntos. Margen suficiente como para permitirse reservar jugadores en el Calderón.
Así pues, muchos de los jugadores que no jugaron el jueves en Europa apuntan al once. Son los casos de Rukavina, Marín, Pina, Castillejo, Nahuel y Bakambu. Puede que no sean todos de la partida, pero si la gran mayoría.

