
Si la victoria ante el Getafe supuso una gran inyección de moral para el Levante, los que más notaron esa confianza fueron los defensas. La zaga granota ha sido el principal foco de las críticas y las dudas durante toda la temporada, pero tras dejar por fin la portería a cero tres meses después, ahora tiene un compromiso de altura por delante para medir la fortaleza de la muralla azulgrana. El Villarreal pondrá a prueba a esa nueva línea defensiva.
La entrada de Carl Medjani, que debutó el viernes, coincidió con ese aumento de seguridad en el área, y su pareja con David Navarro se mantendrá en El Madrigal, debido al buen nivel mostrado en el Ciutat. Junto a ellos, Lerma en la banda derecha, que también dejó muy buenas sensaciones, y Toño en la izquierda completan un grupo que reclama estabilidad tras los múltiples cambios que ha sufrido la defensa a lo largo de la campaña. Por eso reforzar la zaga era la prioridad del director deportivo en este mercado de invierno, solventada con la llegada del franco-argelino, que quiere seguir creciendo como titular.
El reto para el domingo es grande, ya que el Villarreal sólo se ha quedado sin marcar en su estadio una vez esta temporada, por lo que la nueva pareja Medjani-Navarro medirá su potencial ante el conjunto amarillo, cuarto clasificado. Junto a Diego Mariño, el portero que vive un buen momento de forma y que salvó varios goles el viernes.

