Alerta máxima en el Espanyol por el brote de gastrenteritis que se ha instaurado en el vestuario a pocas horas del encuentro ante el Betis. Son ocho los afectados por el virus, pero al parecer ya hay cuatro jugadores que se encuentran prácticamente recuperados y que no deberían tener problemas para jugar. Se trata de Víctor Álvarez, Víctor Sánchez, Gerard Moreno y Abraham. Fueron los que tuvieron antes los primeros síntomas y están casi al cien al cien. Hernán Pérez, Asensio, Burgui y Álvaro siguen con problemas y pendientes de evolución.

