
El Betis, desde la llegada de Juan Merino al banquillo, ha mejorado bastante. Y no sólo por la distancia que tiene ahora con respecto al descenso. Merino ha ido retocando cosas y ahora busca dar con la tecla de forma definitiva con respecto al sistema. El técnico tiene claro que juega siempre en función de las características del rival, de ahí que vaya alternando el 4-2-3-1 y el 4-4-2. Por ejemplo, en las dos victorias más recientes, las del Español y el Granada, Merino apostó por salir sólo con un delantero, aunque el domingo pasado tuvo que variar el sistema a la media hora realizando un cambio.
La duda es saber cómo va a salir Merino ante el Athletic de Bilbao, aunque conociendo el potencial de los vascos de mediocampo hacia adelante, lo lógico es que el técnico bético apueste por reforzar la medular y dejar solo arriba a Rubén Castro. De ser así, otro asunto sería el once. Merino premió a los que les ganaron al Español y sacó la misma alineación ante el Granada con el único cambio obligado de Montoya por Molinero. Ahora el que no estará será Vargas, de modo que deberá apostar por Varela por uno de los laterales derechos en la izquierda. Pero también es factible que haya otro cambio más. Petros podría entrar para acompañar a Ndiaye en el centro del campo y Ceballos adelantaría su posición en lugar de Fabián, que no estuvo acertado ante el Granada. Todavía quedan días para hacer pruebas, pero Merino ya va perfilando algunas ideas.

