
El Atlético de Madrid entrenó este miércoles durante hora y media en la Ciudad Deportiva de Majadahonda para seguir preparando el choque del sábado ante el Deportivo. Algo poco habitual en las últimas semanas, en las que lo apretado del calendario hacía imposible que las sesiones superaran los 60 minutos de duración.
Diego Pablo Simeone concedió todo el protagonismo del entrenamiento al balón, con especial trabajo al juego en las áreas. Con la plantilla dividida en cuatro grupos, todos los futbolistas realizaron ejercicios de ataque (remates tras centros laterales y tras control, encarar a un defensa, manos a mano ante el portero...) y defensivos (robar el balón en inferioridad o presionar) sin excepción de la demarcación que ocupase cada uno.
Tras estos ejercicios, el Cholo dispuso un partidillo en algo menos de medio campo en el que probó por primera vez con un once para el choque frente al Depor. Las consignas del técnico fueron claras: presión muy arriba para dificultar la salida del balón al rival y, cuando el esférico había sido recuperado, ataques con Griezmann, Koke y Vietto combinando por el centro, algo que el Atlético ya hizo con éxito ante el Valencia el pasado domingo en Mestalla.
En cuanto al once, Simeone acabó el entrenamiento jugando con: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe; Augusto, Gabi, Saúl, Koke; Griezmann y Vietto, dentro de un 4-4-2. Eso fue en la segunda parte del partidillo, porque en la primera, el sistema fue un 4-3-3, con Carrasco en lugar de Augusto y con Jesús Gámez por Juanfran, lo que invita a pensar que Simeone medita dar descanso al internacional español y que tiene alguna duda entre el belga o el medio argentino, aunque todo hace indicar que el segundo once es el que parte a día de hoy con ventaja.
Fernando Torres, con un golpe en la rodilla, no apareció sobre el terreno de juego y trabajó en el gimnasio junto a Stefan Savic y Tiago,

