El Granada regresó al trabajo después del partido frente al Espanyol de este pasado lunes. Los que fueron titulares no saltaron al césped y se quedaron en el interior de las instalaciones de la ciudad deportiva para recuperarse del esfuerzo. Solo realizó trabajo sobre el césped David Barral, que aguantó menos de media hora en este último encuentro, tras la expulsión que recibió.
La sesión tuvo una duración de hora y media, con la vista ya puesta en el partido con el Rayo Vallecano. Se inició con unos rondos de posesión, después se realizaron ejercicios de cuatro contra dos en tres grupos para tratar de finalizar los contraataques, que se iniciaban con el lanzamiento de un penalti y una rápida transición del equipo contrario para iniciar una acción ofensiva.
Se acabó con la disputa de un partidillo en campo reducido. Por un bando formaron Kelava, Mainz, Babin, Salva Ruiz, Calderón (segundo entrenador), Fran Rico, Rober Ibáñez y Peñaranda. En el otro equipo se alinearon Jesús Fernández, Foulquier, Dória, Krhin, Javi Márquez, Cuenca, Edgar y Barral. Una vez que concluyó el entrenamiento, Krhin se quedó a solas con el preparador físico José Alfonso Morcillo para realizar diversos ejercicios en solitario.

