Aspas podría llegar al derbi gallego y Pablo lo tiene más complicado

Miércoles, 16 de marzo del 2016 a las 12:53

Una carrera contra el reloj han emprendido Iago Aspas y Pablo Hernández para poder disputar el clásico gallego del 2 de abril en Balaídos contra el Deportivo. Ambos están lesionados. Al delantero le diagnosticaron ayer una microrrotura fibrilar en el bíceps femoral derecho, por la que se tuvo que retirar en el partido ante la Real Sociedad. La lesión le mantendrá de 15 a 20 días de baja. Restan diecisiete días para la celebración del duelo gallego de máxima rivalidad. El moañés hará todo lo posible para no perderse el derbi. Los médicos son optimistas. No parecen tan convencidos, sin embargo, de que el chileno de origen argentino pueda estar presente en la cita contra el eterno rival. Hace diez días, sufrió una rotura parcial del ligamento lateral interno de la rodilla derecha en el Bernabéu. Se estimó entonces un tiempo de recuperación aproximado de cuatro semanas. Hay dudas de que pueda llegar a tiempo.

"Aspas no debería tener problemas para llegar al derbi", señalaba ayer el jefe de los servicios médicos del Celta, Juan José García Cota, quien en cambio muestra dudas sobre la reaparición de Pablo Hernández para esa fecha tan significativa para el celtismo: "El Tucu va a andar un poco justo porque en esa fecha se cumplen los plazos, pero vamos a ver cómo evoluciona".

Los dos futbolistas intentan recuperarse lo antes posible. Ayer participaron en la primera fase del entrenamiento en A Madroa, junto al resto de la plantilla, incluido Andreu Fontás. Eran ejercicios físicos en el campo de hierba artificial antes de pasar al trabajo con balón. "Tienen que hacer ese trabajo porque son dos lesiones que permiten realizar esos ejercicios para no perder tono muscular, por ejemplo. Pero la lesión de Aspas tiene menos entidad que la del Tucu y tendría que evolucionar mal para no poder llegar al partido contra el Deportivo", comenta García Cota, quien ya fue consciente desde el primer momento de que la lesión del moañés "era de bajo grado, pero que parecía algo más que una sobrecarga". Por ello, los servicios médicos del club decidieron realizar una ecografía a Aspas que reveló la microrrotura en el bíceps femoral.