Con Rafinha disponible, Luis Enrique recupera a uno de sus jugadores predilectos. Un futbolista al que tuvo cuando entrenaba al Celta de Vigo y que se trajo de vuelta cuando fichó por el primer equipo del Barcelona. El brasileño ofrece soluciones a su equipo en varias zonas del campo. Mientras Neymar estaba lesionado, a principios de temporada, Lucho tiró de Rafinha como extremo izquierdo, posición en la que se desempeñó con solvencia.
Teniendo en cuenta lo poco que está rotando la MSN esta temporada, la disponibilidad de Rafa podría traducirse en minutos de descanso para alguno de los miembros del tridente. Mañana en Anoeta, con la baja de Luis Suárez por sanción, podría ser un buen momento para que Rafinha regresara al ataque azulgrana. No obstante, la posición natural del hijo de Mazinho está en el centro del campo. Puede actuar tanto de interior izquierdo, como de interior derecho, lo que es ahora mismo una bendición para su entrenador. Iniesta y Rakitic, los titulares en esas dos posiciones, llegan a estas alturas de la temporada con un exceso de horas de vuelo, lo que les pone en peligro de lesión, o de bajón de rendimiento.
Viendo el rendimiento que ha dado Arda Turan hasta la fecha, no es de extrañar que Rafinha le adelante y se convierta en el primer o segundo cambio de Luis Enrique para el centro del campo. Cuando el turco ha entrado en el terreno de juego, el Barça ha notado un bajón en las labores de contención.
El perfil de Rafinha se parece más al de Sergi Roberto. Un jugador creativo, con más desborde que el catalán, pero al que, como Sergi Roberto, no se le caen los anillos cuando toca ponerse a defender. Eso puede marcar la diferencia

