La plantilla del Levante ha retomado esta mañana a los entrenamientos en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Buñol después de liberar tensiones en la jornada de ayer. El grupo reemprende la actividad física con la mirada fijada en el partido ante el Málaga del próximo lunes en el Estadio de La Rosaleda. Rubi ha contado con la práctica totalidad de la plantilla con las excepciones de Juanfran y Toño. El capitán ha trabajado al margen recuperándose de la lesión muscular en el obturador externo que se produjo en el partido del pasado fin de semana ante el Athletic Club.
El grupo se ha ejercitado durante algo más de una hora y media sobre el verde del campo número uno. La mañana ha comenzado con un exigente circuito físico. El balón ha adquirido protagonismo de inmediato en los ejercicios de presión y posesión y en las transiciones ataque/defensa. La matinal ha concluido con un informal partido en un espacio reducido del terreno de juego. La plantilla se trasladará mañana al Ciutat de València para ejercitarse a puerta cerrada desde las 10:30 horas.

