Después de dos días de descanso, la plantilla del Athletic Club ha regresado este jueves a Lezama para iniciar la preparación del partido del domingo ante el Celta en San Mamés (12:00 horas). Un duelo clave para las aspiraciones rojiblancas de amarrar el quinto puesto, y para el que Ernesto Valverde tiene a día de hoy las dudas de Óscar de Marcos y Eneko Bóveda, que se han ejercitado a aparte.
Hay que recordar que el lateral de Laguardia causó baja frente al Levante debido a unas molestias derivadas de una vieja pubalgia, y fue precisamente Bóveda quien ocupó su plaza en el flanco diestro de la defensa. Esta mañana han hecho trabajo de calentamiento y los estiramientos, pero durante el resto de sesión se han limitado a trotar. De momento ninguno de los dos está descartado para recibir al Celta, y todo dependerá de su evolución en los dos entrenamientos que restan.
Quien sí estará completamente listo para jugara ante el Celta es Aritz Aduriz, una vez superada la lesión eleve en el bíceps femoral que sufrió en el duelo europeo del Pizjuána. El ariete donostiarra ha completado todo el trabajo, incluidos los partidillos a lo ancho del campo. Aunque en el tramo final se ha apartado para correr en solitario, por pura precaución, nada hace dudar de su presencia ante el conjunto vigués.
También Iñaki Williams ha realizado trabajo específico en el tramo final de la sesión, a las órdenes de Pozanco, pero como en el caso de Aduriz, no parece correr riesgo su participación ante los de Berizzo.

