
El domingo ante el Valencia el Bernabéu dice adiós al Madrid hasta la próxima temporada. Pero habrá una despedida mucho más especial, la de Arbeloa, que jugará su último partido como madridista en la que ha sido su casa siempre, pero en especial las últimas siete temporadas.
Arbeloa regresó de puntillas al Madrid en el verano de 2009 procedente del Liverpool. Alejado del ruido de las presentaciones de Cristiano, Kaká y Benzema, se consolidó como titular y se hizo importante en el nuevo proyecto galáctico de Florentino. Hasta convertirse en todo un símbolo para la afición por su compromiso.

