
A Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, no le gusta perder ni a las chapas que diría el castizo. El preparador colchonero podría aprovechar el partido de este sábado ante el Celta de Vigo, en el que el cuadro rojiblanco ya no se juega nada más allá de poder recuperar quizás la segunda plaza si es que el Real Madrid no gana su compromiso, para dar minutos a los menos habituales, minimizar riesgos de lesión de cara a la final de la Champions League del día 28 de mayo y tener activados a jugadores que quizás puedan dar un poco más en esa cita.
Pues parece que no entra en sus planes. Por lo menos en lo que se refiere a los jugadores de campo. Si se cumple lo probado en el entrenamiento de este jueves por el preparador colchonero, el once que saldría ante el Celta de Vigo podría ser muy similar a muchos otros que el Atlético ha utilizado en partidos de estas últimas semanas. A expensas de saber qué sucede con Oblak, si Simeone se arriesga a que el meta sea titular y se quede sin poder empatar con Liaño como el mejor Zamora de la historia, el once inicial por el que apostaría no tendría rotaciones. El meta esloveno ya se ha asegurado, salvo catástrofe, ser el arquero menos goleado de LaLiga pero aún puede firmar ese ‘galardón’ honorífico de compartir con el exmeta del Deportivo Paco Liaño, ser los dos únicos de la historia en concluir una temporada liguera con sólo 18 goles encajados.
Por lo demás, si se cumple lo probado este jueves, el Cholo apostaría por un equipo de jugadores de campo en el que estarían Juanfran, Savic, Godin, Filipe; Augusto, Gabi, Saúl, Koke; Torres y Griezmann. El hecho de no rotar se debe también a que aún vayan a restar dos semanas hasta que el Atlético acometa la final de Milán, dos semanas sin partidos de competición y el cuerpo técnico quiere minimizar esa circunstancia, que los futbolistas rojiblancos lleguen a la final de Champions aún con la sensación de competición, amén de que habrá más que tiempo de sobra para que estén recuperados del cansancio.

