
Jonás Ramalho ya ha decidido su futuro. Y será una vuelta al pasado, ya que el defensa ha firmado un contrato de tres años con el Girona, el club donde militó durante dos campañas antes de regresar a Lezama la temporada pasada.
El Athletic comunicó hace unas semanas al jugador que no renovaría su contrato y que era libre para buscarse la vida. Aunque su intención era tratar de encontrar acomodo en Primera -«Me gustaría meterme en un equipo de Primera y tener la oportunidad de demostrar que puedo jugar en la categoría. Creo que tengo nivel para ello», relataba en una reciente entrevista con este periódico-, finalmente ha decidido en un conjunto donde dejó un grato recuerdo, como demuestran los 60 partidos que jugó en Liga con los catalanes.

