
Uche Agbo es posiblemente el mejor 'mirlo' que ha quedado en el Granada de la 'factoría' Pozzo. Tras la firma de Success y Peñaranda con el Watford, que ha supuesto la marcha de uno y la más que probable del otro, el nigeriano es uno de los eslabones que unen todavía con el fondo de inversión del italiano, además de Foulquier y Kelava, que están algo más curtidos. Uche está haciendo la pretemporada con Paco Jémez, con la ilusión de abrirse hueco entre los mayores, tal vez con licencia del primer equipo. Para ello, no duda en adaptarse a los requerimientos de su nuevo entrenador. Por lo visto en los primeros compases de la preparación, el técnico cordobés medita ubicarle en el corazón de la zaga. Puede ser una medida provisional, fruto de la ausencia de especialistas en la plantilla hasta el momejto por la falta de fichajes, o bien la reubicación atrás que ya hicieron otros dos homólogos.
A Uche no le va a extrañar lo de colocarse como central. De hecho, hace dos campañas fue el lugar donde aprovechó sus cualidades Joseba Aguado, quien dirigía en esos momentos los designios del filial. Espigado y de gran capacidad física, Uche le daba una aseada salida de balón a aquella escuadra. El curso pasado empezó a ser habitual que alternara entrenamientos con el primer equipo. José Ramón Sandoval le hizo debutar como mediocentro, pero también le valoró en la zaga. De hecho, le hizo integrante del sistema de tres atrás cuando visitó el Camp Nou. Allí, ante semejantes colosos, se le vieron bastante las costuras.

