
La primera plantilla del Atlético de Madrid completó este jueves la primera sesión del día, un intenso entrenamiento físico de hora y cuarto de duración, con una especie de ‘Test de Cooper’ como eje central del entrenamiento. Lo hizo sin algunos jugadores rojiblancos, sin Óliver Torres, Miguel Ángel Moyá, José María Giménez, Emiliano Velázquez y Javi Manquillo, todos ellos con diversas molestias. En el caso del canterano moralo, pasó “pruebas médicas rutinarias en Madrid”.
Los otros cuatro jugadores trabajaron en el gimnasio del complejo urbanístico de San Rafael, en Segovia, mientras el resto del equipo se ejercitó sobre el campo de fútbol, donde esta tarde tendrán una nueva sesión. Tampoco estuvieron los canteranos que participan en este ‘stage’, que no suelen comparecer en la primera sesión de cada jornada.
Juanfran Torres, Koke Resurrección y los argentinos Nicolás Gaitán y Augusto Fernández, los cuatro últimos jugadores en unirse a la pretemporada, este miércoles por la tarde, completaron a menor intensidad en su proceso de adaptación al ritmo de sus compañeros. El Test de Cooper es una prueba de resistencia que se basa en recorrer la mayor distancia posible en 12 minutos a una velocidad constante, aunque en este caso, el cuerpo técnico rojiblanco modificó la duración del mismo, que fue más exigente y que vino precedida de otras series de carrera.

