
Jémez ha asegurado que el plantel sabe lo que se juega: “los jugadores están interpretando muy bien lo que queremos de ellos. Hay muchas novedades y sobre todo faltan incorporaciones por lo que se requiere tiempo, pero tanto dentro como fuera del campo el comportamiento es espectacular”.
El periodo del moldeo implica un sesgo definitorio de cara a los intereses del equipo, por lo que los jugadores están esforzándose en ofrecer su mejor versión para lograr convencer al cuerpo técnico. Machís es el vivo ejemplo de ello, con dos goles en dos partidos y mostrándose a través de movimientos verticales y un gran sacrificio en el césped como una seria alternativa de cara a la por ahora huérfana línea ofensiva. Además, nuevas incorporaciones como Boga, Toral o Gabriel Silva tienen una presencia en el campo omnipresente, acaparando casi la totalidad de la funcionalidad pragmática del Granada en estos ensayos estivales.

