
Keylor Navas sigue quemando etapas en su proceso de recuperación y entra ya, a toda velocidad, en la recta final. Operado el pasado 8 de junio de una tendinopatía aquilea , el portero costarricense abandonó el stage de Canadá haciendo portería y con las botas puestas, confirmando que su evolución es buena y que en breve estará a las órdenes de Zidane.
El mismo día que entró en el quirófano, Keylor se propuso acortar los plazos de recuperación para llegar a tiempo al inicio de la competición. Y aunque era una misión que se antojaba complicada, está a punto de conseguirlo. No va a jugar la Supercopa de Europa -Zidane ya ha decidido que sea Kiko Casilla el que ocupe la portería ante el Sevilla- pero sí que parece que estará listo para el debut liguero del día de 21 de agosto, ante la Real Sociedad en Anoeta.
Navas, incluso, cree que podría llegar a la cita de Noruega, pero desde el club se la ha pedido calma para que no ponga en riesgo una temporada en la que, si nada cambia, volverá a ser el portero titular. Mejor no forzar en agosto para que el tico tenga una temporada normal desde el punto de vista clínico, sin recaídas y sin infiltraciones.

