Amistoso 2016/17
Sábado, 30 de julio del 2016 a las 13:30h
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Everton

Crónica del amistoso: Betis 1-1 Everton

Sábado, 30 de julio del 2016 a las 14:33

Betis: Adán; Piccini (Ceballos, m. 66), Pezzella, Mandi, Durmisi; Petros, Jonas, Felipe (Sanabria, m. 66); Joaquín (Musonda, m. 80), Cejudo y Rubén Castro (Álex Alegría, m. 80)

Everton: Joel Robles, Oviedo, Galloway, Holgate, Pennington, McCarthy, Barry, Besic, Cleverley, Koné y Lukaku. También jugaron Davies, Dowell, Grant, Lennon y Stones

Goles: 0-1, m. 13: Mandi, en propia puerta. 1-1, m. 22: Pezzella

El Real Betis cortó hoy en Dresde su racha de victorias en esta pretemporada, aunque eso, en verdad, es lo que menos importa en esta época. Las cosas se deben centrar en el juego del equipo más que en los resultados, los cuales siempre ayudan que sean positivos, claro que sí. Pero atendiendo al resto, la sensación que queda tras los dos amistosos de Alemania es que a Poyet todavía le falta para dar con la tecla. Ante el Everton, y con los titulares, el Betis demostró que tiene mimbres para hacer las cosas mejor. Hay jugadores interesantes como Jonas (el mejor), Felipe o Durmisi, pero falta verticalidad y continuidad. Los de Poyet no están cómodos sin el balón y ante los ingleses hubo muchas fases en las que al equipo le faltó protagonismo. Son las cosas que debe pulir un Poyet que más o menos tiene decidida la base de su once, pero que todavía debe definir algunos aspectos.

El Betis no salió fino. A los ‘titulares’ les costó asentarse sobre el terreno de juego. No es que pasaran apuros, pero el Everton se algo más cómodo. Al Betis de Poyet le gusta tener la pelota y ésta no le duró demasiado durante los primeros compases del encuentro. Se echó en falta a Dani Ceballos, el dueño del esférico cuando está sobre el campo, y es que aunque Felipe Gutiérrez lo intentó, todavía está lejos de tener el ritmo de los partidos. Aun así, el chileno dejó destellos de calidad que indican que puede ser una pieza importante en el futuro. Por lo demás, Poyet insistió con Cejudo como interior, por lo que ante la ausencia de toque por el centro del campo sólo Joaquín intentó desbordar por la banda derecha. Pero al portuense no le salió casi nada, de modo que Rubén no encontró a ningún compañero que lo buscara. Y a eso hubo que sumarle que atrás el Betis no se mostró contundente y que Adán falló en un par de salidas, teniendo recompensa el Everton en la segunda de ellas. El portero no atajó un balón aéreo que acabó rebotando en Mandi y entrando en la portería verdiblanca.

Pero el Betis supo reaccionar. No a base de buen juego, pero al menos no se vino abajo. Bajo la batuta de Jonas Martin, el mejor, y con Durmisi como hombre más peligroso, los de Heliópolis no le perdieron la cara al encuentro y consiguieron empatar en el minuto 22. Fue Pezzella el que recogió un rechace dentro del área pequeña tras un magnífico saque de falta de Durmisi. Llegaron entonces los mejores momentos del Betis, aunque duraron poco. La falta de continuidad en la circulación penalizó a los de Poyet, que siguieron sin encontrar claridad de tres cuartas partes del campo hacia adelante.

La consigna en el vestuario estaba clara: había que tener más el balón. Y con esa idea salió el Betis en la segunda parte. En la primera jugada ya movió el esférico de forma continuada más que en toda la primera mitad, algo que le sirvió para abrir el campo y hacer que el Everton perdiera el sitio en diferentes zonas. Pero no duró demasiado. Apenas diez minutos después el partido volvió a la tónica de la primera parte, con reparto de la posesión y con Joaquín como único hombre verdiblanco intentándolo. Atrás, eso sí, la seguridad fue en aumento. Los espacios y las dudas de la primera parte se difuminaron. Y para acabar con el juego plano, Poyet no tardó en mover el banquillo. Pasada la hora de partido sacó al campo a Dani Ceballos y a Sanabria, dejando a Rubén Castro sobre el terreno de juego, por lo que el sistema cambió. Pero tampoco sirvió de mucho, porque el canterano bético apenas entró en contacto con el balón, por lo que la forma de jugar de los verdiblancos permaneció igual. A eso hay que unirle las interrupciones por los cambios y una lesión del Everton, de modo que casi no se jugó más y, por lo tanto, el marcador no se movió, convirtiéndose este empate en el primer equipo de la pretemporada que el Betis no logra ganar.