Amistoso 2016/17
Martes, 02 de agosto del 2016 a las 21:00h

Crónica del amistoso: Granada 0-2 Sevilla

Goles de Vietto y Nzonzi; debutaron Ben Yedder y Kiyotake

Miércoles, 03 de agosto del 2016 a las 00:51

Granada 0: Ochoa; Tito, Lombán, Uche, Gabriel Silva; Krhin, Javi Márquez, Boga; Cuenca, Machís; y David Barral.
También jugaron Foulquier, Babin, Brian, Martins, Fran Rico, Rubén Pérez, Jon Toral, Jean Carlos y Sergi Guardiola.

Sevilla 2: Sergio Rico; Mariano, Pareja (Rami, m. 46), Carriço (Kolodziejczak, m. 46), Escudero; Kranevitter (Iborra, m. 66), Nzonzi (Borja Lasso, m. 82), Franco Vázquez (Kiyotake, m. 66); Sarabia (Vitolo, m. 56), Vietto (Ben Yedder, m. 66) y Konoplyanka (Correa, m. 56)

Goles: 0-1, m. 51: Vietto. 0-2, m. 77: Nzonzi.

Seis amistosos, seis victorias para el Sevilla FC de Sampaoli. El de Granada fue el último test de los nervionenses antes de la primera prueba oficial de la temporada: la Supercopa de Europa ante el Real Madrid, el 9 de agosto. Otra vez, el cuadro sevillista apostó por acumular muchos efectivos arriba y desplegar un fútbol atrevido, basado en la presión constante y la salida rápida del balón. Es ahí donde hay que mejorar todavía ciertos aspectos, porque el equipo, al que se le ve con ganas de asimilar y crecer, sigue acusando algunas imprecisiones en la zona de atrás cuando inicia la jugada. También sufre, a veces demasiado, a la hora del repliegue en las contras del rival. Por lo demás, la imagen general, muy osada, invita a ilusionarse y promete momentos de espectáculo. Y de goles. Se estrenó con uno de bandera Luciano Vietto, que se marcó un partidazo, y remachó Steven Nzonzi.

Salió Sampaoli con un once muy parecido al que veremos la semana que viene en Noruega ante el Real Madrid, quizás con un par de variaciones como mucho, ya que en Granada Rami y Vitolo partieron desde el banquillo, así como el punta franco-tunecino Ben Yedder, que luego debutaría. El técnico argentino apostó por un claro 4-3-3 en su último amistoso antes de jugarse un título. En el minuto 2, el Sevilla ya generó su primera ocasión clara para marcar. Lo hizo a balón parado. Sarabia lanzó una falta escorada con la zurda y Ochoa se tuvo lucir para sacar la pelota de la mismísima escuadra a mano cambiada. El mexicano mandó el balón a córner y, en el saque de esquina, Konoplyanka recogió el balón tras un barullo en el área para disparar de nuevo sobre el arco del meta local. Fuerte salida del Sevilla.

Los nervionenses asumieron rápido el dominio, presionando muy arriba, impidiendo al Granada oler la bola. Hasta los diez minutos, momento en que los de Jémez comenzaron a sacudirse algo la enorme presión del Sevilla. Entonces el partido entró en una fase más atractiva para el espectador, menos cómoda para los sevillistas, con dos técnicos con un estilo de juego muy similar que buscan sin complejos la portería contraria. Vietto fue el hombre del partido, demostró mucha movilidad y se fajó sin descanso con los centrales nazaríes, aunque en la primera parte no disfrutó de buenos servicios desde la segunda línea, donde se espera mucho más de Franco Vázquez, bastante apagado, ni tampoco por las alas, donde los centros de Konoplyanka y de un activo Sarabia carecían de precisión. Vietto, en cualquier caso, dejó grandes destellos, y una entrega admirable. El jugador cedido por el Atlético de Madrid se asocia a las mil maravillas y hasta aporta juego de espaldas para facilitar la entrada en tromba de la poblada segunda línea de ataque que utiliza Sampaoli.

En el 19, Nico Pareja, que reaparecía en Los Cármenes en un gran estado de forma, habilitó con un extraordinario balón largo a Vietto para dejarle solo, cara a cara ante Ochoa. El delantero la picó, pero el cancerbero del Granada salió rápido y consiguió tapar el esférico. El Sevilla insistió mucho en esa jugada: los desplazamientos largos buscando a los tres de arriba, especialmente a Vietto. Y es que tanto Franco Vázquez como Nzonzi tenían problemas en la creación. Y ése era el recurso alternativo. La réplica del Granada llegó en un remate de Machís a la contra que detuvo Rico y con dos cabezazos posteriores de Barral. Pero fue Konoplyanka, en el 35, el que tuvo la más clara de la primera parte. El ucraniano encontró un pasillo por el centro, se coló en el área por la frontal y, sin oposición alguna, cuando sólo tenía que fusilar a Ochoa, mandó el balón fuera.

El Granada volvió a responder. No se achantó en ningún momento. En una excepcional jugada de ataque, tocando el balón desde su área, desarboló al conjunto de Sampaoli en todas sus líneas hasta que el balón llegó a Machís para que el venezolano pusiera a prueba a Sergio Rico con un disparo seco que el meta sevillano consiguió repeler salvando a su equipo. Así se llegó al descanso.

La segunda parte arrancó con una incursión de Isaac Cuenca por la izquierda que encontró a Machís, quien remató de primeras por encima de la portería de Rico. También lo intentó Barral con un disparo blando a las manos del portero del Sevilla. El Granada comenzaba achuchando para intentar agradar a su público. Otra vez acusó el Sevilla problemas en la salida de la pelota, sufriendo con la presión del Granada. Todo lo contrarresta su gran pegada y organización ofensiva. Así en el 50, llegó el golazo de Vietto. Más que merecido. Lo hizo absolutamente todo. El argentino robó el balón en la línea de tres cuartos, condujo, se fue hasta la frontal del área, levantó la cabeza, quebró a su par y colocó con un preciso derechazo la pelota imposible para Ochoa, con muchísima calidad. A escasamente un cuarto de hora del final, Nzonzi, que no cuajó su mejor partido, sí exhibió su clase (crece con Sampaoli) firmando el segundo tanto sevillista al recoger el balón en la frontal y batir con una insultante templanza a Ochoa. Balón inalcanzable para el mexicano. Debutaron en la segunda mitad Ben Yedder y Kiyotake, que también se suben al carro del ilusionante proyecto.