TSG 1899 Hoffenheim: Baumann, Kaderabek, Bicakcic, Schär, Rupp, Polanski, Zuber, Amiri, Vogt, Kramaric, Wagner. En el banquillo: Alex Stolz, Benni Hübner, Marco Terrazzino, Kerem Demirbay, Philipp Ochs, Pirmin Schwegler, Eduardo Vargas.
Athletic Club: Iago Herrerín, Yeray, Etxeita, Óscar Gil, Saborit, Vesga, Iturraspe, Eraso, Viguera, Muniain, Guillermo. En el banquillo: Kepa Arrizabalaga, Bóveda, Elustondo, Laporte, San José, Beñat, De Marcos, Susaeta, Williams, Aduriz, Raúl García, Balenziaga.
Goles: 0-1. min. 21. Óscar Gil, 1-1. min. 25. Andrej Kramaric

Un concorde recibe a los espectadores al lado del Rhein-Neckar-Arena. Donado por Air France en 2003, tras la retirada del servicio de este modelo de avión, es una de las piezas más valoradas del Museo de la Automoción y la Tecnología de esta ciudad de 35.000 habitantes. La aeronave volaba a gran velocidad, como lo hizo el magnífico misil de Óscar Gil que adelantó al Athletic. Queda la duda de si la pelota entró o no, pero su golpeo desde 25 metros fue tan extraordinario que los hinchas locales protestaron de forma rutinaria, pero acabaron por aplaudir. Una tremenda recompensa para un jugador en su primera pretemporada y al que pretende el Oviedo. Ya tiene su momento para el recuerdo.
La pretemporada del Athletic necesitaba una noticia optimista como la de ayer. Los suplentes ofrecieron una buena cara tras los malos tragos que han pasado muchos de ellos a lo largo de la fase de preparación en la que la tropa de Valverde no conoció el triunfo hasta que reunió a los pesos pesados. No fue un partido estelar el del plan B anoche, pero sí intenso y firme. De hecho, el equipo de Valverde ofreció mejores minutos con ellos que con los titulares en el tramo final.
La alineación rojiblanca está muy perfilada. Sólo surgen tres dudas, el portero titular, si Etxeita se mantendrá como compañero de Laporte o le apartará Bóveda y si Muniain desplazará a Susaeta.
El choque de Alemania estaba destinado para aquellos jugadores que compiten por ganarse la titularidad. Había tres de ellos que eran mirados con lupa, Etxeita, Iturraspe y Muniain. El primero afrontó con entereza y disposición verse de nuevo rodeado de jugadores que llegan del Bilbao Athletic como Yeray, Vesga y Saborit. Firme y sin concesiones, fue el único jugador de campo que se mantuvo los noventa minutos sobre el césped.
Iturraspe jugó por delante de Vesga, a quien Valverde asignó una misión que hasta ahora era del de Abadiño, sacar la pelota. Cumplió bien el vitoriano. Iturraspe, sin embargo, sigue sin recuperar su nivel. Hace año y medio perdió la titularidad y a estas horas cada día parece más lejos de recuperarla.
El Athletic comenzó a apretar arriba, a robar y a tocar logrando abrir el marcador en el 21' por medio de un obús de Óscar Gil, que hizo el 0-1 con un disparo desde fuera del área que entró tras pegar en el larguero de Baumann. Espectacular. La pena es que al poco de festejarlo los alemanes hacían la igualada con un centro desde la derecha cabeceado en boca de gol por Andrej Kramaric.
A Muniain se le ha abierto también un escenario desconocido en el Athletic. De ser una promesa de jugador excepcional, a no tener sitio garantizado. Valverde está dispuesto a apostar por él, pero la alineación de ayer le refrescó cuál es su situación tras la lesión de Sevilla dos cursos atrás. Salto al campo rodeado de los meritorios.
Valverde apostó de nuevo por un 4-4-2, un dibujo que ya empleó en los minutos finales de St. Gallen y que busca una respuesta a una posible baja de Aduriz. Muniain arrancó por dentro junto a Eraso, aunque mediada la primera parte cayeron a la banda para dejar el carril central a Viguera y Guillermo.
Munain intentó tener un papel estelar. Mejor por dentro que por fuera, protagonizó dos combinaciones interesantes, una de ellas frustrada por un débil disparo suyo detenido sin sobresaltos por Baumann.
Los delanteros suplentes siguen con problemas para crear ocasiones. Viguera y Guillermo pugnan por el puesto de delantero suplente. Están igualados en minutos y en goles, uno cada uno, anotados además ante el mismo rival, el Girondins. Ninguno se ganó una ocasión de envergadura, pero ofrecieron movimientos y alternativas interesantes en las combinaciones.
El Athletic aterrizó en Suiza después de que los titulares tuvieran minutos al borde de la excelencia en Suiza ante el Borussia Dortmund. El listón estaba muy alto para los suplentes. Enfrente estaba el Hoffenheim, un equipo laborioso que salió con la idea de complicar la vida a un rival potente.
El más peligroso de largo fue el chileno Vargas, un cuchillo en cuanto pisó el campo. Su primera pelota la estrelló en el poste. La segunda fue un gran cabezazo en el área pequeña al que Herrerín respondió con una gran parada de reflejos. Las quinielas colocan al de Castro Urdiales en el vagón de cola de los porteros, pero tres brillantes intervenciones ayer demuestran que su capacidad de resistencia es tremenda.
El Hoffenheim abre la temporada la próxima semana con la Copa ante el modesto Germania Egestorf, un equipo de la cuarta división. La de ayer era su presentación ante su hinchada. Todo el mundo pone especial empeño en ofrecer su mejor imagen en choques como esos. Los alemanes también. Pese a que el Athletic sacó a lo largo de la segunda parte a casi todos sus titulares (a excepción del portero, De Marcos y Beñat), los alemanes aplicaron al tramo final una intensidad que agradó a Valverde. El entrenador advirtió que en esta fase de la campaña es necesario medirse a rivales que exijan a sus jugadores. El Hoffenheim lo hizo. El plan B mantuvo el tipo con buena cara.



