Amistoso 2016/17
Sábado, 13 de agosto del 2016 a las 18:30h
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All-Stats Nigeria

Crónica del amistoso: Atlético 2-1 All-Stars Nigeria

Sábado, 13 de agosto del 2016 a las 19:41

Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe Luis; Tiago, Koke, Thomas; Gaitán, Gameiro y Saúl.

Nigeria All Stars: Ezenwa; Solomon, Alimi, Obaje, Bassey, Nwobodo, Ifeanyi, Ariwachukwu, Nweke, Henlong y Egbuchunam.
También jugaron: Bolokale, Ogbugh, Abdullay, Nwabulu, Ali y Olatunbosun.

Goles: 1-0. 33’. Gaitán, de fuerte disparo con la zurda ante el que el portero no puede evitar el gol. 1-1. 86’. Bolakale marca de disparo raso. 2-1. 89’. Godín cabecea a la red un saque de esquina lanzado por Koke.

El Atlético se consoló en el Trofeo Carranza ganando 2-1 a Nigeria All Star (flojo, muy flojo) en un partido aburrido, sin historia, con ocasiones para los rojiblancos para haber ganado por más diferencia, pero que evidenció que el cuadro colchonero aún está verde. Salió Simeone con un once que mantuvo hasta el final, pues no hizo cambios, y que se parecerá mucho al que debute en liga el domingo ante el Alavés. Eso será lo importante, pero las sensaciones en Cádiz no han sido los mejores. Con Gaitán y Gameiro, que debutaba, como únicas caras nuevas en el equipo, y a falta de Griezmann, hace falta mejorar. El levante, de nuevo presente, lo condicionó todo. Pero no sabemos si ese fue el motivo de no ver una buena versión del Atlético. En una semana, la solución.

La primera parte no quedará en los anales de la historia. El Atlético, errático en el pase, pudo marcharse al descanso con una amplia ventaja, ante un rival muy inferior que concedía mucho, sobre todo en las acciones a balón parado, pero la puntería fallaba. No es que el cuadro rojiblanco crease buen juego y, con ello, ocasiones claras. Simplemente la inercia hacía que el peligro rondase la meta nigeriana.

Gameiro, que debutaba con el Atlético, avisó a los seis minutos de juego, marcando su primer gol… pero no valía. La jugada estaba anulada por falta. El combinado africano, voluntarioso, trataba de frenar a los colchoneros, en ocasiones de manera brusca, pero la calidad entre uno y otro equipo era grande. Sobre todo en las acciones a balón parado, donde Godín pudo hacer dos goles en sendos córners que remató de cabeza libre de marca en el área pequeña. El primero se estrelló en el larguero y el segundo se marchó arriba.

Y en esas, llegó el gol. De Gaitán. Segundo partido, segundo tanto. El argentino robó un balón en el pico del área al inocente lateral nigeriano y reventó el balón. Ezenwa, un amigo, no pudo repeler el disparo. Y poco después, Thomas rozó el gol, pero Ekundayo la sacó bajo palos. Y después Gameiro, pero esta vez, el portero nigeriano sí reaccionó a tiempo.

Sin brillar, el Atlético dominaba de manera solvente en el juego, aunque por la mínima en el marcador. Como en la primera mitad de la semifinal ante el Cádiz. Sin embargo, el Atlético, que salió con un 4-3-3, con Tiago de pivote con Koke y Thomas como escuderos y con un tridente formado por Gaitán (derecha), Saúl (izquierda) y Gameiro como referencia, con los laterales casi de extremos, daba la sensación de que no será suficiente ante un rival de mayor enjundia. Las imprecisiones en los pases en el centro del campo eran continuas aunque claro, el estado del césped, duro y seco, y el levante, que parece haberse quedado a vivir en Cádiz, no ayudaba lo más mínimo.

Nada cambió en la segunda mitad. El Atlético dominando y llegando, pero con continuas errores en los pases que no permitían dar más fluidez al juego para sorprender a la zaga africana. Lo mejor era la movilidad de Gameiro, que se ofrecía constantemente. Unas veces tirando desmarques en profundidad. Otras, recibiendo de espaldas y aguantando para que saliese el equipo. Buenas sensaciones las del francés.

El problema para el Atlético, como en los últimos años, y con el que volverá a encontrarse en muchas ocasiones en este curso, es encontrar huecos en defensas cerradas. Cuando haya que correr, los rojiblancos sonreirán, pero mientras tanto, tienen trabajo Simeone y los suyos por delante.

Hablamos poco del partido, pero es que no pasaba gran cosa, salvo que el viento seguía haciendo de las suyas y a punto estuvo de jugarle una mala pasada a Oblak en un córner, pero reaccionó a tiempo el esloveno. Bashir tuvo una en el minuto 70 para empatar, pero solo, la lanzó arriba. Con distintos protagonistas, el guión era el mismo que el que se escribió, en el mismo escenario, 24 horas antes.

Y tanto que era igual. Porque en una contra, Bashir igualó para los nigerianos. Ver para creer. Se plantó ante Oblak y resolvió con la zurda. Esta vez, no hizo falta ni un penalti dudoso para empatar el choque. Pero diferencia del duelo ante el Cádiz, hubo final feliz, con Godín como actor principal. El uruguayo, en su enésimo intento de la tarde, marcaba de cabeza en el 89’ para salvar el honor de los colchoneros. Algo es algo.