Amistoso 2016/17
Sábado, 13 de agosto del 2016 a las 21:00h

Crónica del amistoso: Mallorca 2-3 Granada

Domingo, 14 de agosto del 2016 a las 05:58

REAL MALLORCA: Cabrero, Oriol, Roigé, Salomao, Óscar, Colunga, Ansotegui, Damiá, Héctor Yuste, Campabadal y Cano.
También jugaron Santamaría, Company, Raillo, Rodríguez, Brandon, Junior, Domínguez, Culio, Moutinho, Pleguezuelo, Ángel Sánchez y Lekic.

GRANADA CF: Ochoa; Tito, Foulquier, Lombán, Uche; Fran Rico, Krhin, Márquez; Boga, Machis y Ponce.
También jugaron Pawel, Saunier, Brian, Martins, Silva, Toral, Barral, Jean Carlos y Guardiola.

GOLES: 1-0, m.18: Colunga; 2-0, m.51: Ángel Sánchez; 2-1, m.63: Ponce; 2-2, m.82: Ponce; 2-3, m.87: Toral.

El Granada dio por concluida su pretemporada con un partido en el que el marcador reflejó la mayor efectividad ofensiva de los de Paco Jémez pero en el que las sensaciones no fueron especialmente positivas durante gran parte de los noventa minutos que se disputaron en el Iberostar Stadi.

De inicio utilizó Jémez un 4-3-3 en el que empleó a Boga y a Machis como hombres de banda en ataque, no obteniendo unos resultados que se puedan calificar de esperanzadores. El mediapunta franco-marfileño estuvo bastante activo intentando recibir balones desde un centro del campo en el que se nota que faltan piezas y regateando a los rivales que le salieron al paso y que le frenaron como buenamente pudieron. A Machis prácticamente ni se le vio.

A pesar de que la fluidez a la hora de llegar al área rival no fue la mayor virtud de los granadinos durante el mejor tiempo, no tardó el equipo andaluz en crear una ocasión con la que estuvo muy cerca de adelantarse en el luminoso. Fue un cabezazo de David Lombán el que obligó a Cabrero a estirarse para evitar el primer tanto visitante y Ponce no estuvo acertado en el rechace posterior, que envió por encima del larguero.

Aún menos acertado estuvo Ochoa en la siguiente jugada de peligro, en la que se intentó quitar de encima el balón ante la presión de un rival con la mala fortuna de que no se lo pudo entregar a Uche –el destinatario pretendido por el arquero- sino que el cuero cayó en los pies de Colunga, que no se lo pensó mucho a la hora de fusilar a meta desde una posición privilegiada (1-0).

El Granada no se desesperó e intentó llegar a la meta rival con el balón jugado aunque el Mallorca se defendió con mucho orden y no hubo demasiadas jugadas de peligro en las áreas. Jean Carlos, que entró en la fase final de la primera mitad, puso a prueba a Cabrero con un disparo cruzado que el meta balear atrapó bien (m.41) y Ansotegui obligó a Ochoa a resarcirse de su error al cabecear libre de marca un saque de esquina, siendo el cancerbero mexicano el que con su vuelo impidió que el dos a cero campeara en el marcador antes del intermedio.

La segunda mitad comenzó francamente mal para un Granada que encajó pronto su segundo gol en contra. Ángel Sánchez subió el 2-0 al luminoso al aprovechar en el interior del área un centro desde la derecha y el Mallorca experimentó un subidón ante el que el Granada tardó en reaccionar. Culio pareció emular a Ibagaza en sus mejores tiempos y se convirtió en un dolor de cabeza constante para la zaga granadina, que vio como el partido estuvo cerca de escaparse si Moutinho no se hubiese encontrado con una mano salvadora de Ochoa tras un buen disparo en el área (m.55) o si el palo no hubiese repelido un lanzamiento de Brandon pocos minutos después (m.60).

La ley de que en el fútbol el que perdona lo acaba pagando se cumplió a rajatabla solo tres minutos más tarde, que fue cuando Ponce recortó distancias en el marcador al aprovechar un balón muerto en el área tras un intento de disparo de David Barral (2-1). La entrada de Guardiola y Toral sentó bien a un Granada que había estado demasiado romo en ataque durante muchos minutos y poco a poco los de Jémez fueron acercándose con peligro a los dominios de Santamaría, encargado de defender la meta mallorquina en el segundo tiempo.

Krhin, quizá el centrocampista más destacado en una noche fatídica tanto para Fran Rico como para Javi Márquez, fue el encargado de conducir el balón hasta la frontal del área en una jugada en la que acabó cediéndole el balón a Ezequiel Ponce quien, tras zafarse de un rival, definió con maestría ante la salida del meta rival (2-2). El Mallorca, que había soñado con golear a un Primera tras la presentación oficial que llevó a cabo ante su público, quiso buscar el tercer tanto con descaro pero descuidó la defensa y Toral le dio la vuelta al marcador en el minuto 87 tras un buen centro de Sergi Guardiola desde la banda derecha.

El marcador ya no se movió más y el trofeo Ciutat de Palma lo acabó levantando un equipo que fue por detrás en el marcador durante más de una hora y que por momentos pareció estar contra las cuerdas pero al que un doblete de Ezequiel Ponce le sirvió para tomar oxigeno y alzarse vencedor del combate. Las carencias de los granadinos –especialmente la falta de un medio creativo y de dos extremos- se hicieron notar y queda la sensación de que el margen para mejorar durante el transcurso de la liga es bastante amplio.