
A escasas horas del estreno liguero del Málaga (mañana, a las 20.45 horas, ante Osasuna), las certezas y las dudas acerca de los primeros once elegidos para la competición no se desprenden de lo ensayado en alguna cita en concreto, sino del rendimiento general de los jugadores a lo largo del verano.
Así las cosas, las pistas ofrecidas han sido mínimas. Nada que ver con lo acontecido en las dos temporadas con Javi Gracia en el banquillo, o incluso con sus predecesores, Bernd Schuster y Manuel Pellegrini. Para todos el Trofeo Costa del Sol, colocado una semana o dos antes del primer duelo liguero y como última prueba, servía para ver en liza al previsible once titular.
En la portería y en la defensa, parece haber pocas dudas en torno a Kameni, ahora con menos competencia tras la salida de Ochoa, y en el cuarteto de la zaga. Ricca ha rendido mejor en el global que Juan Carlos, y Llorente y Weligton se perfilan como la pareja más solvente en la zona central.
El dilema está en el dúo de medios centro, donde las combinaciones pueden ser muy variadas. Junto a Camacho podría estar Recio, su pareja más habitual la pasada campaña; un jugador más defensivo como Kuzmanovic, excelente en el juego aéreo, u otro con mucho recorrido ofensivo, Pablo. La elección condiciona el cariz más o menos atacante que puede tomar una alineación en la que sí parece claro que la apuesta será el 4-2-3-1, con Juanpi de medio punta y Keko y Jony en los costados.El perjudicado sería Chory Castro, que también ha completado una buena pretemporada.
En punta Sandro y Charles han rendido a un nivel parejo, con cuatro goles cada uno y una importante capacidad de sacrificio. El primero ofrece muchos desmarques en profundidad, y el segundo, más experto, se vacía mejor en la presión. A tenor de aquella alineación más seria del Carranza, el elegido sería el canario.
Posibles sorpresas
En todo caso, no se puede descartar alguna sorpresa, como la suplencia inicial de Camacho, que llegará algo justo y falto de ritmo a la cita de mañana. El buen nivel ofrecido en la pretemporada por En-Nesyri, máximo goleador (seis dianas) en muchos menos minutos en el campo que el resto de atacantes, le concede opciones incluso de entrar hoy en la primera convocatoria. Además, su rendimiento deja claro que es un atacante que aporta mucho desequilibrio si entra en juego en el tramo final de los partidos, cuando mejor puede explotar sus condiciones de potencia y velocidad.

