
Además de firmar a un central, el Betis esperar colocar a sus tres descartes (Portillo, Digard y Vargas) ante el inminente cierre de mercado. No es fácil, como se puede suponer. Los futbolistas esperan a que surja la mejor propuesta. Tampoco es que haya excesivo interés. En el Betis existe un moderado optimismo con Digard y Portillo. Hay opciones de que ambos salgan cedidos sin opción de compra, compartiendo ficha con los clubes. Portillo se ha venido muy abajo y su mercado se ha reducido, mientras que Digard, tres cuartos de lo mismo tras dos temporadas en las que lleva enlazando una lesión tras otra.
Más difícil es el caso de Juan Vargas. Jugador veterano, con evidente sobrepeso, busca en estos días un buen sitio para jugar. En las últimas horas ha sonado el interés del Maccabi de Tel-Aviv, club donde el Betis ya colocó a Nosa Igiebor. El director deportivo de la entidad israelita es Jordi Cruyff. Habrá que ver si ese interés crece o se queda finalmente en nada. Se espera colocar al peruano en el último minuto sabiendo que costará bastante, pues le queda un año de contrato y ello dificulta las negociaciones. Vargas, a sus 32 años, quiere seguir jugando. Para salir tiene que llegar una oferta por la que no pierda demasiado dinero.

