
El Alavés viaja al Camp Nou, uno de esos partidos que cada equipo pequeño marca en rojo en su calendario y que suele ser síntoma de cambiar conceptos, sistemas e incluso jugadores para evitar salir goleados.
Pocos son los equipos que viajan a este estadio y no alteren su sistema habitual para jugar de otra forma distinta a la habitual. En la primera jornada fue Poyet el que salió con un 5-3-2 y esta semana le toca el turno a Pellegrino elegir si quiere cambiar su forma de jugar.
La plantilla del Alavés está confeccionada para poder adaptarse también a estas situaciones, jugadores como Theo y Vigaray pueden ocupar tanto el lateral como el centro de la defensa y son idóneos para formar una lina de tres centrales. Kiko Femenia, en sus origenes extremo y ahora reconvertido a lateral, también puede adaptarse bien al carril derecho en una defensa de cinco e incluso podría ser más recomendable que juegue en esta demarcación en este tipo de partidos, ya que su nivel defensivo todavía deja lagunas.
Pellegrino deberá decidir si sale con la defensa de cuatro como en las dos primeras jornadas o sacrifica a uno de los dos extremos (Édgar o Ibai) para dar entrada a un quinto defensa más (Raúl García, Vigaray o Pantic)

