Cero minutos contra Venezuela en Barranquilla y ocho frente a Brasil en Manaos. Fue lo que jugó Marlos Moreno con Colombia en los dos partidos para los que tuvo que viajar con su selección, ambos clasificatorios para el Mundial 2018. El joven atacante aterrizó ayer en Alvedro, al igual que Celso Borges. Juntos acudieron por la tarde a Abegondo para hacer tareas suaves de recuperación a las órdenes de José Ángel Franganillo con el objetivo de ir recuperando poco a poco la normalidad tras sus vuelos transoceánicos de regreso. Esta mañana, en la vuelta al trabajo de la plantilla -ayer hubo descanso para el grupo- Gaizka Garitano comprobará cómo están. Le preocupa, sobre todo, el estado del colombiano, todavía lejos de su punto óptimo de forma. ¿Está para jugar ya en Primera? "No. Me imagino que no", responde Gaizka.
"Hizo dos entrenamientos con nosotros, más un rato de un amistoso (45 minutos ante el Compostela). No conoce ni los nombres de los compañeros. A ver cómo viene pero la verdad es que para nosotros ha sido un paso atrás que fuera con la selección", añade el entrenador blanquiazul, "convencido" de las virtudes del internacional, un futbolista ofensivo "diferente".

