Según lo poco que se pudo adivinar en la sesión que celebró ayer a puerta abierta en Zubieta, el vallisoletano tiene pensado repetir el mismo o parecido guion que utilizó en el Sadar, puesto que trabajó las combinaciones ofensivas con un pivote, en este caso Illarramendi o Gaztañaga, retrasando su posición para iniciar las posesiones y unos delanteros presionando arriba el origen del juego del adversario. No sería extraño que Eusebio le diera la alternativa al andoaindarra, al que suele elogiar en su círculo cercano, pero a quien todavía no le ha dado ninguna oportunidad pese a pedir expresamente que se ejecutara la opción de seguir dos años más en Anoeta. Si esa fuese su valiente decisión, Markel acompañaría a Illarra y Pardo en la medular. El hecho de que sea Zurutuza quien juegue en la banda izquierda, en una alternativa más defensiva, motivaría que se sacrifique a uno de los jugadores más ofensivos. Oyarzabal es intocable y parece complicado sacar del once a Willian José tras su ilusionante estreno de titular, por lo que en esta ocasión Juanmi podría quedarse fuera.
La reubicación de Zurutuza en la banda izquierda aporta una variable distinta, ya que su trabajo de contención es encomiable y además apoya mucho en la sala de máquinas, al meterse por dentro y dejar toda la banda para un Yuri que cada vez parece más entonado.
La propuesta con esta táctica de Eusebio es arrebatarle el balón al Villarreal y tener posesiones largas, algo que también buscó ante Osasuna y Espanyol, aunque con una inquietante falta de profundidad. Habrá que ver si le vuelve a dar resultado repetir la misma estrategia ante un Villarreal que ya se la espera...

