Lo normal es que la plaza de Vezo se la disputen Uche o Lombán, aunque existe la posibilidad de que Jémez quedara contento con el rendimiento de Krhin atrás. De hecho, apuntó en la rueda de prensa posterior que su escuadra le había gustado más con diez futbolistas que con once. En cualquier caso, el Granada no se quitó la angustia. Fue más la acción del portero Ochoa y una pizca de suerte con los fallos ante el gol del Betis lo que terminó de propiciar el regreso con un punto en la mochila. Pudo ser más, lo que habría sido impactante, si Ponce llega a anotar el penalti que erró.
Sólo Gastón Silva parece haberse introducido en la muralla como un indiscutible. Lleva dos titularidades consecutivas, bajo la vitola de tener esta condición también en la selección uruguaya, pero como lateral zurdo. Partiendo de su presumible presencia, Jémez tendrá que darle un acompañante y dos escoltas por las bandas.
La precaria actuación de Foulquier a la hora de acotar su sector en el encuentro reciente podría condicionar su puesto entre los mejores para el míster. Podría retornar Tito o bien el galo recibiría una extensión de confianza. Tampoco en la izquierda está firme Tabanou, con independencia de que hubiera ciertos motivos de salud para su salida al descanso en el coliseo heliopolitano. No se presume fácil un indulto para Gabriel Silva pero esto sólo lo sabe Jémez a ciencia cierta. Escorar a Gastón Silva tampoco parece muy factible, pues es de los pocos que ha mostrado criterio y constancia atrás.

