
Willian José lanza un mensaje tranquilizador a la parroquia tras salir con molestias del campo en el encuentro de ayer. Hoy ha podido realizar el entrenamiento con normalidad a pesar de la fatiga y estará en condiciones de jugar pasado mañana en Ipurua. Tiene un fuerte golpe en la mano víctima de una acción que no recuerda y abandonó el campo víctima de unos calambres, no de una dolencia muscular. Por lo que está dispuesto a ser un arma letal contra los armeros.

