Lucas Alcaraz ha tenido que recurrir al Granada B para poder trabajar con normalidad ante la gran cantidad de ausencias. Sin los siete internacionales (Krhin, Atzili, Carcela, Uche, Angban, Kravets y Gastón Silva) y los cinco lesionados del primer equipo (Tabanou, Lombán, Saunier, Ochoa y Foulquier), muchas caras desconocidas. Los elegidos fueron los mismos tres del martes, Antonio Marín, Matheus y Hugo Gómez, a los que se unieron Navarrete, Hongla, Estupiñán y Entrena.
La nota negativa de la mañana la protagonizó Kelava, que se marchó antes de tiempo con molestias en el tobillo derecho y al que este jueves se le explorará más en profundidad. El meta del filial Pol Ballesté ocupó su puesto hasta el final de la sesión, de dos horas de duración. A Ochoa se le ha reservado por una contractura en el abductor que arrastra desde hace semanas pero se espera que este jueves ya entrene con normalidad. En la sesión Lucas Alcaraz estuvo de lo más activo, corrigiendo continuamente y dando forma al Granada que quiere ver ante el Atlético.

