
El Granada pagó este verano 2,6 millones de euros por el belga Mehdi Carcela, por el 75% del pase. Una potente inversión por un extremo que debutó tímidamente ante el Eibar, en la jornada 3, pero que irrumpió con clase al siguiente encuentro, su primero como titular. Marcó un gol y provocó el que conquistó Alberto Bueno, en dos acciones que prometían tardes de gloria para los entonces dirigidos por Paco Jémez. Un 2-2 ante el Betis que significó el último duelo en el que los nazaríes puntuaron. Nada fue igual, tampoco para Carcela, ante el Athletic y el Alavés, tras los que fue destituido el entrenador. Tampoco con el Leganés, donde este intrépido futbolista entró en la misma dinámica depresiva del resto.
Tras aquella faena, Carcela se fue con su selección y no ha sido hasta esta semana cuando Lucas Alcaraz ha podido contar plenamente con sus servicios. De hecho, hizo un gol en un amistoso con Canadá, para luego sufrir unas molestias gástricas que le lastraron para medirse al Atlético.
Carcela tiene calidad y un regate eléctrico, pero también le rodea esa aureola de supuesta estrella que suele dañar la personalidad de ciertos deportistas. No es demasiado disciplinado y esto le penaliza en una situación donde hay que tomar muchas responsabilidades. Más si cabe los que ya tienen cierta edad y experiencia, como es su caso, pues cuenta con 27 'primaveras'.
Alcaraz exige un grado de compromiso alto en esta situación y no parece muy favorable a gestos displicentes que se puedan dar. Según informa el diario IDEAL, este jueves, por ejemplo, en una serie de ejercicios que combinaban los pases rápidos con las aperturas a banda para el centro a los delanteros, requirió a los hombres de vanguardia que retornaran a la posición inicial corriendo hacia atrás, de espalda, para no perder en ningún momento la referencia de la portería aunque fuera una simulación. Carcela, sin embargo, regresó la mayoría de veces trotando con normalidad, si bien sí participó con actividad en las acciones con balón. Ante el Sporting, Carcela ha sido el descarte de la lista de 20.

