
Jérémie Boga regresó a la titularidad el pasado domingo en Mestalla tras no salir en el once de inicio desde la jornada 3, ante el Eibar. El joven francés cumplió con creces. Fue de los más destacados en la 1ª mitad, cuando se vio un Granada más ofensivo, incluso se le apreció más comprometido en labores defensivas que en anteriores fechas. Pudo redondear su actuación con un tanto, pero se pasó de frenada y el ‘pase de la muerte’ procedente de Carcela se le quedó atrás.
El atacante cedido por el Chelsea fue de los jugadores que más convencieron en la pretemporada. El francés tiene talento, magia, un fútbol que sólo los elegidos ven. Sin embargo, eso con Jémez no fue suficiente. Boga actuó como titular en las tres primeras jornadas, e incluso firmó un golazo en Las Palmas aunque sirviera de poco ya que el partido terminó 5-1 para el equipo canario. Parecía que Boga era indiscutible, aunque Jémez ya venía avisando que su poca capacidad de trabajo y aportación en defensa le haría ir al banquillo.
Con la llegada de Alcaraz, la situación del jugador galo parecía no mejorar. Fue incluido en la convocatoria para el envite del Calderón pero se quedó sin jugar, y no fue citado para el partido ante el Sporting. Alcaraz ha conseguido un Boga renacido. Ante el Barça y el Deportivo revolucionó el partido saliendo en el 2º tiempo, ganándose la titularidad para el partido ante el Valencia. Esos dos toques de atención en los dos primeros partidos hicieron reflexionar al joven jugador, con el que Alcaraz ha trabajado codo con codo para recuperarlo.

