
Gustavo Cabral hizo saltar las alarmas cuando se fue al suelo en la recta final del partido y pidió el cambio, sin embargo la primera exploración por parte de los servicios médicos descaóa una lesión según confirmó Eduardo Berizzo en su comparecencia después del partido. De hecho, hoy ya entrena con normalidad junto con el resto de sus compañeros.
«Tiene una contractura en el isquio producto del esfuerzo en la tracción por el estado del campo y por la fatiga del partido, pero no tiene lesión», informó el entrenador. Es posible que el central argentino descanse el domingo ante el Real Madrid pero en función de su evolución podría jugar el partido de vuelta.

