Como dijo hace unos días Voro en rueda de prensa, el cambio de sistema es una posibilidad que no descarta, pero quería mantener el 4-3-3 frente al Eibar y así sucedió. En la sesión de este jueves el equipo ha ensayado un esquema con dos mediocentros, un mediapunta, dos extremos y un delantero. Es decir, un 4-2-3-1.
La sesión se centró en pulir conceptos tácticos, para lo que Voro y su segundo entrenador, Chema Sanz, eligieron un grupo de futbolistas en el que estaban los dos fichajes del mercado de invierno, Zaza y Orellana, y también los dos sancionados que no podrán actuar ante el Betis: Carlos Soler y Garay. Por lo que el ensayo del once para nada fiable, pero sí podría serlo el sistema.
Sin embargo, lo más llamativo estuvo en la parte de arriba del esqueleto de equipo que montó Voro. En los extremos estaban Cancelo, a la derecha, y Nani, en la izquierda. Como '9' se posicionó el fichaje estrella del invierno, Simone Zaza, y Orellana hizo de mediapunta unos metros por detrás del italiano. El que tendrá un sitio seguro, pese a no estar en la probatura, será Dani Parejo.
Es muy probable que estas pruebas, en caso de no utilizarse de inicio, sean reservadas para el segundo tiempo.

