
Pese a su satisfacción por el empate, Mel reconoció que el equipo está muy castigado por el esfuerzo físico y mental de la última semana: «Creían en el empate e incluso con el empate creían en la victoria.Quiero que el Dépor le eche carácter y que también juegue al fútbol, hemos ido creciendo con el paso de los minutos. Ahora estamos ya a cinco puntos del Granada y siete del Sporting y eso conlleva un desgaste físico y psicológico tremendo», admitía.

