Roberto Soldado y Álvaro González han superado las molestias y están disponibles para viajar mañana a Vigo y enfrentarse dentro de dos días al Celta en Balaidos.
El delantero no entrenó ayer por una contractura, mientras que el central arrastró durante toda la semana unas molestias en los isquiotibiales. Faltará por ver si el técnico decide alinearlos ante el conjunto de Berizzo o prefiere guardarlos en el banquillo.

