
Ernesto Valverde admite que este paréntesis entre la visita de los canarios y el viaje a Ipurua se está haciendo eterno. "Ha sido una semana atípico porque parece que el partido no llega nunca. Además, con los chavales de vacaciones y Lezama inundado de gente para ver los entrenamientos. Más aún comparado con la semana que viene con tres partidos cmo en un lata de sardinas en seis días", lamentó el técnico quien, en el lado positivo, destacó que al menos estos días le han servido para recuperar a algunos futbolistas con problemas físicos como Beñat Etxebarria, con probemas en el pubis según desveló, o Mikel Balenziaga.
Ambos, después de entrenar a menos ritmo a lo largo de la semana, estarán a su disposición para el partido de Ipurua. "Tenemos ganas de que haya sangre de algún tipo, la suya o la nuestra, la que sea. Pero que llegue ya el partido", recalcó.

