
Míchel no quiso entrar en detalles sobre la posible llegada al equipo de su hijo Adrián, actual jugador del Eibar. “Soy sospechoso y puedo serlo de otras muchas cosas, pero no voy a comentar nada. Es una cuestión similar a la que otros jugadores que puedan sonar estas semanas en rueda de prensa, pero si hay que decidir algo, lo tiene que decidir el jefe”, sentenció. Y añadió: “Además, no debemos distraernos porque los jugadores de la primera plantilla merecen un respeto”.
"En el caso de Luis Muñoz, partidos como el del Granada demuestran que está al nivel del primer equipo y partidos como los del Sevilla demuestran que es muy difícil ser regular y mantenerse, pero no tenemos ninguna duda con Luis, queremos que esté tranquilo, que se prepare, que el año que viene también va a ser muy largo con nosotros”.
Al igual que cree en él, también lo hace en Ontiveros, al que vuelve a colocar en la titularidad. “Una de las cualidades del extremo es que busque hacer centros, por eso los utilizamos, si no acabamos la jugada con un centro, desaprovechamos una oportunidad ante el rival y, en el caso de Ontiveros, hace buenos centros”. Además, sobre él, explica que cae una doble responsabilidad. La semana que viene debatiremos si los jugadores están preparados para jugar la fase de ascenso del filial, Ontiveros pase lo que pase, jugará la liga de ascenso”. Una cantera para la que todavía no hay un lugar fijo de entrenamiento, pero sí alguien que crea en su potencial: “Tenemos a un entrenador que confía en la cantera. Las instalaciones irán llegado, pero el entrenador ya está aquí”, destacó el técnico.

