
La UD no quiere a Jesé Rodríguez para la próxima temporada, pese a que el presidente había afirmado que emprendería negociaciones con el PSG para lograr una nueva cesión, y Sergio Araujo regresará tras sus meses en el AEK bajo severas advertencias tras sus anteriores indisciplinas.
Jesé no entra en los planes de futuro. A su pobre rendimiento en los cuatro meses de cesión (3 goles en 16 partidos y unas prestaciones muy alejadas de las expectativas que generó) se unen las dudas que despiertan sus hábitos de vida. En el club no gustan estos comportamientos y más después de su decepcionante experiencia de amarillo.
Con Araujo las intenciones no varían. Roberto De Zerbi lo quiere explorar y Miguel Ángel Ramírez considera que es un activo que puede revalorizarse y más tras brillar en el AEK de Atenas. Sin que haya oferta alguna por él hasta el momento ni previsión de que alguna propuesta pueda satisfacer las demandas económicas de la entidad, el argentino, que no tenía del todo claro volver, tiene dorsal asegurado.

