El matrimonio entre capitán del Levante UD y club pende de un hilo pese al pacto para seguir en el organigrama
El matrimonio perfecto entre el Levante y Sergio Ballesteros está en trámites de divorcio. Por un lado, el jugador puso sobre la mesa su contrato al estilo Barkero y medita ser él quien comunique su adiós. Por el otro, el club ha decidido hacer limpieza de motu proprio y caiga quien caiga. Aunque el de Burjassot se aseguró una campaña más de contrato por partidos, todo apunta a que igual que los demás salpicados por el escándalo de los presuntos amaños no va a cumplirlo. A los 37 años se quedaría al borde de la retirada.
Un final que en absoluto estaba en el guión. Ballesteros y el Levante tenían pactada verbalmente su continuidad dentro del organigrama en un cargo por definir cuando decidiera retirarse. Sin necesidad de hacerlo por escrito, ambas partes lo apalabraron así cuando renovó en 2011. Fue precisamente en esa negociación cuando su figura empezó a institucionalizarse como símbolo del club, que celebró su continuidad apelando al «día del padre».
El anuncio de la renovación, prorrogada después dos veces más, estuvo en el congelador hasta que la salvación se allanó. El capitán daba ejemplo anteponiendo los intereses del grupo y aceptando una drástica rebaja de sueldo en caso de descenso, ya que en aquellos tiempos el presupuesto de la primera plantilla habría encogido de 7 a 3,5 millones. Poco después llegaría el colofón al ser inmortalizado en Mestalla cuando le dedicaba la permanencia al presidente: «Con un par».
La tibieza del mensaje del club
Aparcado aquel compadreo, Ballesteros se ha sentido abandonado de la noche a la mañana por buena parte de sus compañeros de equipo y por el club del que fue bandera. Presidente y directiva no dieron crédito cuando conocieron que era uno de los señalados, pero tras conocer los indicios de Tebas tampoco se casaron con él, circunstancia que ha sido para el capitán una especie de puntilla por la tibieza del mensaje oficial. Desde entonces ha escuchado en sus reuniones a Quico decirle que el Levante está por encima de los dos y protagonizado momentos de tensión en la caseta, donde a lo largo de la temporada ya se había ido produciendo paulatinamente un cambio en los poderes.
De puertas para adentro Ballesteros se ha vuelto alguien irreconocible para sus compañeros, que tras confirmarse la fractura le han escatimado apoyos. Mucho más introvertido que nunca, en los dos partidos que estuvo en el banquillo ni siquiera calentó con los suplentes. Y eso que su desaparición del equipo es la que mejor coartada deportiva tiene, ya que el día del Depor salvó la titularidad por los pelos debido a su momento de forma. Hace dos jornadas, sin embargo, terminó en la grada con la sensación de estar agotado y ´roto´ anímicamente.
Cuando el Levante firmó en el pasado enero a Vyntra lo hizo con la idea de ir preparando un relevo generacional. Sin embargo, entonces a nadie se le pasaba por la cabeza que los plazos se adelantarían así y no ya por cuestiones deportivas.
FUENTE: http://www.superdeporte.es/levante/2013/05/15/ballesteros-pie-medio-fuera/196346.html

