
El Real Betis Balompié avanzó a cuartos tras imponerse 2-1 al Elche CF, pero lo hizo apoyado en un protagonista situado en terreno ambiguo: Chimy Ávila, futbolista transferible, con el club buscándole salida en este mercado, y que, sin embargo, decidió el partido con dos goles cuando el Betis más lo necesitaba.
El primer tiempo fue un ejercicio de incomodidad verdiblanca. El Elche manejó los tiempos con serenidad, ordenó su presión y obligó al Betis a jugar lejos del área. El balón fue visitante durante largos tramos y el partido avanzó sin sobresaltos, con más control que amenaza real. El Betis resistía, sostenido por el despliegue de Aitor Ruibal y por una estructura que no brillaba, pero tampoco se rompía.
Tras el descanso llegó el golpe. Léo Petrot aprovechó un córner mal defendido y adelantó al Elche, colocando al Betis ante un escenario delicado. Durante varios minutos, el conjunto ilicitano rozó el segundo tanto y expuso las dudas locales. Fue entonces cuando Manuel Pellegrini agitó el partido desde el banquillo y dio entrada a un Chimy envuelto de rumores de mercado, con el cartel de 'se vende', pero aún útil en el césped.
El argentino respondió con hechos. Empató con un remate seco dentro del área y culminó la remontada en una acción cargada de tensión y protesta visitante. Dos goles, un pase a cuartos y una paradoja evidente: un jugador en la rampa de salida actuando como salvavidas inmediato.
El Betis sigue adelante en la Copa del Rey. El Chimy, mientras tanto, se mostró en el escaparate. En una noche exigente, ayudó al equipo y recordó que, incluso cuando el futuro se negocia, el presente aún puede decidir partidos.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.



