
El Valencia encontró en el derbi algo más que tres puntos. Encontró una respuesta desde el banquillo y, sobre todo, una solución en el centro del campo cuando el partido empezaba a escaparse hacia un escenario incómodo. Hasta entonces, el plan había pasado por el control. Pepelu y Ugrinic formaron un doble pivote orientado a sostener al equipo, reducir pérdidas y evitar que el Levante encontrara transiciones claras, algo que hicieron a la perfección. El encuentro se movió durante muchos minutos en ese terreno: ritmo bajo, pocas rupturas y un Valencia ordenado, pero con dificultades para transformar la posesión en profundidad.
Pepelu asumió el papel de mediocentro posicional, equilibrando alturas y ofreciendo continuidad en la salida de balón. Su actuación fue coherente con lo que pedía el contexto, aunque el equipo necesitaba algo más de aceleración en campo rival. Ugrinic, con mayor movilidad, aportó trabajo y ayudas constantes, pero tampoco consiguió que el Valencia ganara metros con continuidad. El partido permanecía abierto y sin dueño claro, hasta que el suizo vio amarilla y la situación se volvió algo más peligrosa.
El cambio llegó con la entrada de Javi Guerra y Guido. El centro del campo dejó de ser únicamente un espacio de control para convertirse en un punto de impulso. Guido aportó presencia defensiva, capacidad para ganar duelos y orden tras pérdida, permitiendo que el equipo adelantara metros sin perder equilibrio. Su intervención fue discreta en lo formal, pero determinante en la estabilización.
Javi Guerra, en cambio, alteró el ritmo del encuentro. Sus conducciones rompieron líneas y obligaron al Levante a correr hacia atrás, algo que no había sucedido hasta ese momento. El Valencia empezó a progresar con más naturalidad y encontró situaciones favorables que terminaron decidiendo el partido.
De cara al encuentro contra el Villarreal este domingo, lo lógico podría ser seguir viendo un plan similar, con Pepelu y Ugrinic de inicio para asegurar el orden desde el arranque. Sin embargo, tanto Javi Guerra como, sobre todo, Guido, han demostrado que su papel puede ir más allá del revulsivo y no deberían descartarse como alternativas reales en función del contexto que plantee el partido.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

