
Lo de San Mamés fue mucho más que un subidón de tres puntos para el Villarreal. En una noche de perros, bajo la lluvia y en un campo que te pide el carnet de futbolista nada más salir del túnel, Alfon González dio un golpe sobre la mesa. De esos que cambian las jerarquías sin decir una palabra. Marcelino metió el bisturí en el once después del palo en Girona y la jugada le salió redonda: Alfon leyó el partido a la perfección desde el primer segundo, con una tensión y una profundidad que volvieron loca a la defensa del Athletic. El 1-2 no solo asienta al Villarreal en la parte alta; también le deja un bendito marrón a Marcelino pensando en la visita al Carlos Tartiere el próximo jueves 23 de abril.
Lo que más sorprendió de Alfon fue la naturalidad con la que se movió en un escenario tan imponente. En el primer gol ya puso música a la jugada con un envío vertical que acabó en la vaselina de Sergi Cardona. Pero lo mejor llegó en el 0-2: fe ciega en un balón largo, le ganó el duelo a Lekue por puro hambre y batió a Unai Simón con una sangre fría tremenda. Fue un gol de delantero "pillo", pero también el broche a un partido donde se mató a presionar y contagió esa energía al resto.
Su explosión llega, precisamente, cuando Alberto Moleiro atraviesa su momento más gris. El canario, que venía siendo menos influyente, empezó en el banquillo y, aunque tuvo una clara al entrar, el protagonismo ya era de otro. Marcelino vive del rendimiento inmediato, y cuando ve a un jugador con ese hambre, lo normal es que le dé vuelo. Ahora mismo, que Alfon repita titularidad el jueves no sería un premio, sino lo más lógico.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

