Recreativo de Huelva: Gálvez; Mario, Robles, Díaz, Alonso, Martín, Waldo, Mesa, Misffut, Jesús Vázquez y Manu Torres.
También jugaron Cerpa, Zambrano, Domínguez, Cristian Fernández y Diego Cortés.
Real Betis: Manu Herrera; Piccini, Bruno, José Carlos, Álex Martínez; Felipe Gutiérrez, Jonas Martin, Fabián; Zozulia, Musonda y Rubén Castro.

Tras caer 0-2 ante el Córdoba con preocupantes fallos defensivos, Poyet volvió a apostar por el 4-3-3 en el último choque del Colombino contra el Recreativo de Huelva, rival de la Segunda B. El técnico uruguayo rotó a todo el equipo, en el que sólo se mantuvo Piccini como lateral diestro respecto al once que cayó con el Córdoba. Pero volvió a aparecer la fragilidad atrás.
El choque arrancó, otra vez, con despiste de los centrales que no fue a mayores. La tarjeta de presentación de la pareja Bruno-José Carlos no mejoró de inicio al tandem Pezzella-Mandi. Sí tuvieron los primeros bastante menos trabajo ante un Recre poco animoso en ataque. El Betis dominó la posesión con claridad frente a los onubenses, que se encerraron a verlas venir. Le tocaba proponer arriba al equipo de Poyet pero se mostró romo en ideas.
Los mejores destellos los dejaron los tres más adelantados, Rubén Castro, Musonda y un activo Zozulia. El ucraniano se entiende bien con Rubén. Ambos combinan rápido y se intuyen recíprocamente los movimientos. Puede ser una pareja trascendental para este equipo, aunque de cara a portería la noche onubense estaba negada para el Betis. Eso sí, el ucraniano tendrá que templar un poco sus ánimos si no se quiere meter en un lío importante. En el Colombino dejó una entrada bastante fea sobre un rival, pese a tratarse de un amistoso, y se encaró con algún que otro jugador del Recre. Con el paso de los minutos, recapacitó y se centró sólo en jugar, que no lo hace nada mal.
La ocasión más clara del Betis llegó en el 32 merced a un magistral lanzamiento de falta que el chileno Felipe Gutiérrez estrelló en el travesaño de Gálvez. Pero lo que se dice estrellarse, se estrelló el Betis contra el muro del Recre, que aguantó como pudo y se llevó su trofeo dignamente.



