
Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD, sale en defensa del rol de Viera en el proyecto de salvación con Paco Jémez ante la última ofensiva del fútbol chino.
Iván Cristovinho, agente del jugador, trasladaba a los máximos responsables del club insular una oferta de 20 millones de un club chino. La respuesta fue la de siempre: le remitieron a la cláusula de rescisión (30 millones), rechazando una importante cantidad económica por su figura, fundamental en estos momentos tan delicados para los insulares.
"El chico sale perjudicado, somos conscientes de sus sacrificios al no cristalizarse una operación que le hubiese salvado su porvenir y el de su familia. Pero Viera no está en venta. Eso que quede bien claro. Es nuestro estandarte, el baluarte de la UD y el gran capitán", asegura.

