Djukic quiere a Rukavina y a Ebert
El Valencia CF ha preguntado por los dos hombres de banda derecha y se ha encontrado con la negativa a negociar por parte del Real Valladolid. Quien los quiera, tendrá que pagar sus correspondientes cláusulas de rescisión.
Hay dos jugadores por los cuales ha intentado entablar conversación un equipo de Primera División, el Valencia Club de Fútbol, ambos de banda derecha, Antonio Rukavina y Patrick Ebert, por quien se ha dado una respuesta negativa y se ha remitido, efectivamente, a la cláusula de rescisión, que asciende a ocho millones de euros en los dos casos.
Conviene recordar que la entidad valencianista, después de sufrir durante todo el verano para cuadrar las cuentas, se ha visto obligada a vender a la principal vértebra que estaba llamada a sustentar el proyecto, el punta internacional Roberto Soldado, por quien el Tottenham ha desembolsado treinta millones de euros, de manera que, por fin, cuentan con líquido para empezar a edificar uno nuevo.
El primer desembolso que realizarán será por el delantero portugués Helder Postiga, cuyo traspaso está valorado en tres millones de euros, pero su entrenador, el exblanquivioleta Miroslav Djukic, quiere más. Y como sabe que en su anterior club hay jugadores que podrían ofrecerle un plus de calidad, no le ha dolido en prendas sugerir al director deportivo Braulio Vázquez los dos nombres citados.
Si bien la cara del equipo ha cambiado en la gira por Estados Unidos, la necesidad de reforzarse se antoja perentoria después de que los primeros partidos de la pretemporada dejasen entrever que, si quieren volver a la pugna por la tercera plaza, con lo que hay no es suficiente. Para poder competir con garantías necesitan un nuevo atacante y reforzar la banda derecha, donde Piatti le sobra y Barragán no le hace falta.
El lateral de ascendencia gallega, a quien el técnico serbio no pudo dirigir apenas en el Real Valladolid, estaba en la rampa de salida a principios de verano, pero por el momento no ha salido por petición expresa de Djukic, que deseaba que llegase antes un sustituto, y porque se antoja difícil que el Valencia pueda recuperar parte de los casi dos millones que invirtieron en él hace dos años.
El extremo argentino, mientras tanto, va camino de convertirse en un problema, debido a que las intenciones del jugador y sus altos emolumentos impiden que halle acomodo en otro club. Piatti, por quien Alberto Marcos preguntó a finales de junio, según el diario SuperDeporte, pretende seguir jugando en España, donde nadie puede pagar su salario; y mucho menos los cinco millones que el Metallist ucraniano iba a pagar por él.
No obstante, la decisión de la entidad valencianista es tan firme que no ha viajado a Estados Unidos con el resto de sus compañeros a modo de presión; para forzarle a aceptar una salida que no solo convenga al atacante. Con Barragán, mientras, si llegara otro lateral, se buscaría un arreglo, aunque nunca sin llegar a este extremo, pues él, con matices, sí cuenta.
FUENTE: http://www.blanquivioletas.com/wp/2013/08/08/djukic-quiere-a-rukavina-y-a-ebert/
El Valencia CF ha preguntado por los dos hombres de banda derecha y se ha encontrado con la negativa a negociar por parte del Real Valladolid. Quien los quiera, tendrá que pagar sus correspondientes cláusulas de rescisión.

Hay dos jugadores por los cuales ha intentado entablar conversación un equipo de Primera División, el Valencia Club de Fútbol, ambos de banda derecha, Antonio Rukavina y Patrick Ebert, por quien se ha dado una respuesta negativa y se ha remitido, efectivamente, a la cláusula de rescisión, que asciende a ocho millones de euros en los dos casos.
Conviene recordar que la entidad valencianista, después de sufrir durante todo el verano para cuadrar las cuentas, se ha visto obligada a vender a la principal vértebra que estaba llamada a sustentar el proyecto, el punta internacional Roberto Soldado, por quien el Tottenham ha desembolsado treinta millones de euros, de manera que, por fin, cuentan con líquido para empezar a edificar uno nuevo.
El primer desembolso que realizarán será por el delantero portugués Helder Postiga, cuyo traspaso está valorado en tres millones de euros, pero su entrenador, el exblanquivioleta Miroslav Djukic, quiere más. Y como sabe que en su anterior club hay jugadores que podrían ofrecerle un plus de calidad, no le ha dolido en prendas sugerir al director deportivo Braulio Vázquez los dos nombres citados.
Si bien la cara del equipo ha cambiado en la gira por Estados Unidos, la necesidad de reforzarse se antoja perentoria después de que los primeros partidos de la pretemporada dejasen entrever que, si quieren volver a la pugna por la tercera plaza, con lo que hay no es suficiente. Para poder competir con garantías necesitan un nuevo atacante y reforzar la banda derecha, donde Piatti le sobra y Barragán no le hace falta.
El lateral de ascendencia gallega, a quien el técnico serbio no pudo dirigir apenas en el Real Valladolid, estaba en la rampa de salida a principios de verano, pero por el momento no ha salido por petición expresa de Djukic, que deseaba que llegase antes un sustituto, y porque se antoja difícil que el Valencia pueda recuperar parte de los casi dos millones que invirtieron en él hace dos años.
El extremo argentino, mientras tanto, va camino de convertirse en un problema, debido a que las intenciones del jugador y sus altos emolumentos impiden que halle acomodo en otro club. Piatti, por quien Alberto Marcos preguntó a finales de junio, según el diario SuperDeporte, pretende seguir jugando en España, donde nadie puede pagar su salario; y mucho menos los cinco millones que el Metallist ucraniano iba a pagar por él.
No obstante, la decisión de la entidad valencianista es tan firme que no ha viajado a Estados Unidos con el resto de sus compañeros a modo de presión; para forzarle a aceptar una salida que no solo convenga al atacante. Con Barragán, mientras, si llegara otro lateral, se buscaría un arreglo, aunque nunca sin llegar a este extremo, pues él, con matices, sí cuenta.
FUENTE: http://www.blanquivioletas.com/wp/2013/08/08/djukic-quiere-a-rukavina-y-a-ebert/

