
Fractura y fisura no es lo mismo, y Canales no tiene ningún dedo del pie roto. El mediapunta cántabro arrastra desde hace días unas molestias en el pie provocadas por una fisura en uno de los metatarsianos que no le impiden entrenar ni jugar, pero sí le producen algo de dolor cuando acumula muchos minutos de juego.
Sí es cierto que, si el jugador recibe algún golpe fuerte en la zona, esa fisura puede evolucionar en fractura y perderse varios partidos, pero ahora mismo el jugador quiere ayudar al equipo mientras el dolor sea soportable. Ayer, el propio Pellegrini explicó la situación del mediapunta sin desvelar la fisura, pero sin generar alarmismo.
"El golpe que tiene es lo mismo de hace días, no creo que se haya resentido porque además jugó bien vendado. No creo que haya tenido problemas en ese aspecto".

