
La defensa del Elche CF ofreció ante Osasuna una de sus actuaciones más solventes del curso, una respuesta colectiva que dejó en segundo plano la ausencia de David Affengruber, sancionado en la última jornada. El empate sin goles en el Martínez Valero no solo significó la primera portería a cero del equipo en varios meses tras algunos partidos encajando más de un gol, sino también la confirmación de que el bloque defensivo puede sostenerse desde la organización y la concentración más allá de nombres propios. Pedro Bigas regresó con jerarquía, imponiéndose en el juego aéreo y ordenando la línea; Víctor Chust firmó un partido de gran fiabilidad en coberturas y anticipaciones; y Léo Pétrot cumplió con solvencia en el perfil derecho, a pierna cambiada, aportando equilibrio en un encuentro que exigía paciencia y rigor posicional.
Osasuna apenas generó peligro real, limitado a acciones aisladas que el Elche supo gestionar sin sobresaltos. Los datos respaldaron la sensación visual: pocos tiros concedidos, escaso volumen ofensivo rival y una estructura que redujo las transiciones a situaciones controladas ante un Budimir que llegaba lanzado y con el olfato goleador a flor de piel. La defensa sostuvo al equipo mientras el ataque no encontraba el acierto necesario para traducir el dominio en ventaja en el marcador.
El regreso de Affengruber para el próximo compromiso ante el Athletic abre ahora un escenario distinto. El central austriaco ha sido una pieza habitual durante la temporada, pero el rendimiento mostrado por la zaga en su ausencia introduce una duda razonable en la planificación de Eder Sarabia. No sería, además, una situación inédita. En las jornadas 6 frente a Osasuna y 19 contra el Valencia, el defensor ya probó el banquillo por decisión técnica, una señal de que, pese a su jerarquía dentro del grupo, no es un futbolista intocable si el contexto competitivo invita a buscar otras soluciones.
La continuidad suele ser un valor en sistemas que han encontrado estabilidad, y la primera portería a cero sin el defensor invita a reflexionar sobre la conveniencia de alterar una fórmula que funcionó. La decisión, en cualquier caso, trasciende lo individual. El debate no gira tanto en torno al nivel de Affengruber como a la inercia colectiva de una defensa que, por primera vez en mucho tiempo, transmitió sensación de control. En San Mamés, Sarabia deberá decidir entre recuperar jerarquía o preservar un equilibrio recién encontrado.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

